El contacto cara a cara concentra los momentos críticos del servicio: asesorías, reclamos, ventas y compromisos. Es también el único canal que casi nadie graba, mide ni audita.
Tres brechas que hoy le cuestan dinero, reputación y tiempo de gestión a su operación.
Las disputas se resuelven con la palabra de uno contra otro y casi siempre pierde la institución.
No se verifica el guion, el saludo, la oferta ni el cierre en la atención presencial.
Procesos que exigen soporte de lo informado al cliente quedan expuestos ante auditoría.
Diseñado para operaciones reales de alto volumen, en una o múltiples sedes.
Captura de la interacción en ventanilla o módulo, vinculada al turno atendido.
Filtre por sede, asesor, servicio, fecha, duración o tipo de trámite.
Formularios configurables con puntaje, comentarios y plan de mejora.
Cifrado, control de acceso por rol y políticas de retención por tipo de proceso.
Cada grabación queda asociada al servicio, la espera y el tiempo de atención.
Indicadores de calidad por sede, equipo y asesor a lo largo del tiempo.
SENSE EAR convierte la atención presencial en información gestionable.
Evidencia objetiva para resolver disputas y proteger a la institución.
Bibliotecas de buenas prácticas para formar equipos nuevos.
La medición continua eleva la consistencia de la atención.
Soporte documental para auditorías internas y externas.

Asesoría, apertura de productos y reclamos con soporte verificable.

Consentimientos, instrucciones y trato al paciente con trazabilidad.

Atención al ciudadano con evidencia y control de protocolo.

Calidad homogénea en oficinas y puntos de atención distribuidos.
Cuéntenos su necesidad y uno de nuestros especialistas le ayudará a definir la solución adecuada para su operación.